Spanish English French German

El Santuario - Biodiversidad

Biodiversidad

Terrestre

A primera vista se pensaría que la isla está despojada de vegetación. Sin embargo, los procesos de erosión, meteorización, la oferta de guano, aportado por las aves (principal fuentes de nitratos y fosfatos) y las lluvias que logran mantener una humedad relativamente alta, han permitido el establecimiento y desarrollo de una serie de plantas, compuesta por algas, líquenes, musgos, algunas gramíneas, leguminosas arbustivas y helechos. La vegetación recibe el guano como abono las cuales a su vez son consumidas directamente por los invertebrados y reptiles que habitan la isla.

 

La isla alberga una fauna terrestre muy particular, bien adaptada al sustrato rocoso y dependiente en gran parte de la escasa vegetación existente y del aporte de los nutrientes provenientes del mar.

Entre estas especies se encuentran cuatro de carácter endémico, es decir que únicamente se les encuentra en la isla de Malpelo:

 

·       El Cangrejo terrestre Gecarcinus malpilensis

·       El Lagarto Anolis agassizi

·       El Lagarto punteado, Diploglossus millepunctatus

·       El Gecko Phyllodactylus transversalis

 

Las aves son las principales proveedoras de nutrientes al ecosistema terrestre. Debido a la pobreza del sustrato rocoso de la isla, los nutrientes que necesitan los organismos vivos que habitan la isla provienen del mar. Gracias a las aves se mantiene el equilibrio ecológico en la isla, ya que el guano que producen (rico en fosfatos y minerales), sirve como fertilizante para la escasa vegetación y como alimento para algunos invertebrados, reptiles y crustáceos. Igualmente, el guano que escurre con el agua de las lluvias hacia el mar, es la base para la producción y existencia de algas y otras formas fitoplanctónicas en el mar.

La especie de aves más abundante es el Piquero de nazca Sula granti. En Colombia, este alcatraz anida exclusivamente en Malpelo. Esta colonia es la más grande en el mundo, alberga entre un tercio y un cuarto del total de la población reproductora de esta especie.

 

Esta especie anida dos veces al año y pone entre uno y dos huevos, pero generalmente solo sobrevive uno de ellos. Las parejas son altamente territoriales y defienden activamente sus lugares de anidación, cuyos nidos en forma circular, están formados por pequeñas piedras

 

En el año de 1945, Murphy estimó una población de 25.000 individuos y Pitman et al, en 1995, la estimó en 24.034, lo cual indica que la población ha permanecido estable en casi 50 años. Sin embargo, nuevos estudios que se están realizando por el INVEMAR y la Asociación CALIDRIS en cuanto a la población de esta especie, muestran que este número puede llegar a ser mayor, alcanzando unos 100.000 individuos.